“Los españoles se merecen un Gobierno que no les mienta” es la frase pronunciada por Alfredo Pérez Rubalcaba la noche del 13 de marzo de 2004 -violando la jornada de reflexión- que ha pasado a la posteridad y que le va a pesar como una losa a él mismo y al Gobierno del que forma parte.
Los papeles intervenidos a los terroristas de ETA sobre las negociaciones mantenidas con el Gobierno durante los años 2006 y 2007, que hemos conocido esta semana a través de los diarios El Mundo y El País, colocan a Rodríguez Zapatero y a Rubalcaba en una situación que en cualquier otro país democrático sería insostenible. No tanto por lo que dicen estos documentos, que también, sino porque, en todo caso, al contrastar lo escrito con los hechos se evidencia que el Gobierno mintió al Parlamento y a la opinión pública española.
El mismo Rubalcaba que ahora califica de “bazofia llena de mentiras” estos documentos, le concedió toda la credibilidad a los terroristas cuando negaron su participación en el 11-M, con el argumento de que “ETA no miente”. La reacción ante la confirmación de lo que ya se conocía en parte y la negativa del Gobierno a ofrecer a las actas de la negociación entre el Gobierno y los terroristas, que constan en poder de la Fundación Henry Dunant depositadas en un Banco suizo, demuestran que el Gobierno tiene tanto que ocultar que no quiere que se sepa..
Se confirma lo que muchos ya sabíamos o intuíamos. El Gobierno traspasó las líneas rojas que nunca debio superar. El Gobierno violentó el estado de derecho, pidió perdón por detener terroristas, dió un chivatazo a ETA, quitó a un fiscal eficaz para poner a uno obediente, trabajó para que Batasuna fuera legal, liberó al asesino múltiple de Juana Chaos, siguió negociando con los terroristas después de los asesinatos de la T 4... El Gobierno nos ha mentido y la mentira ha sido constante.
Si no fuera por la oposición, por la víctimas, por la sociedad en general y por las fuerzas de seguridad, hoy no estaríamos hablando de la posible derrota de ETA. En cualquier otra democracia hace tiempo que Rubalcaba estaría en su casa y ZP antes que él.
Los españoles no nos merecemos un Gobierno que nos mienta, ni sobre economía ni sobre sus conversaciones con terroristas.
Los españoles no nos merecemos más
tiempo de agonía. Que dimitan los que tienen que dimitir. Zapatero ha anunciado que no se presentará., pues que dé ya la palabra a los españoles.
Hace falta pasar esta página y poner al frente del país a un Gobierno que diga la verdad, que no nos engañe, que actúe dentro de la ley y que trabaje honrada y eficazmente por recuperar la confianza en la economía y en la política.
*Publicado en el Diario Málaga Hoy el 3 de abril de 2011